07-10-09 Barbarie y salvajismo en la Vega del Jabalón
La última semana ha sido pródiga en malas noticias en el pantano de la Vega del Jabalón. La barbarie, capacidad del ser humano de comportarse como un bárbaro, de primar sus más bajos instintos, se ha cobrado una nueva víctima con la muerte por electrocución de una Culebrera Europea (Circaetus gallicus). Una muerte que viene a sumarse a las numerosas electrocuciones de Cigüeñas Blancas de las que hemos sido testigos en el último año, y que podría haber sido de un Águila Imperial o de un Águila Pescadora, rapaces que pueden observarse campeando por esta bella zona del Campo de Calatrava. Es conocida la codicia de las grandes empresas eléctricas españolas, poco dispuestas a gastarse el dinero en algo a lo que están obligadas y que es demandado por gran parte de la sociedad. Pero la corrección de los tendidos eléctricos, dicen, es muy cara. También es caro el regalo que han recibido del gobierno de España con la moratoria del cierre de Garoña, que les va a proporcionar cientos de millones de euros de unos beneficios que entre todos vamos a pagar. Y de eso nada dicen. Viene a continuación una elocuente imagen de la barbarie permitida a estos nuevos señores feudales, de una rapaz que, en el cielo, es la más hermosa de todas las rapaces, una rapaz que hemos visto durante muchos días sobrevolando las ruinas de Oreto y asomándose por todo el Jabalón, una rapaz que ha llenado de alegría muchas tardes de verano y yace hoy convertida en un despojo en la tierra.
El salvajismo ha venido de la mano de un descerebrado con quad que se entretuvo el pasado domingo embistiendo desde el mismo pantano contra las bandadas de Cigüeñas Blancas que cada atardecer aterrizan en la Vega del Jabalón para descansar. Un espectáculo relatado por algunos amigos que pone los pelos de punta ante los instintos de este campeón de la imbecilidad. Pero un espectáculo que, en este caso, tuvo uno de los finales más inesperados cuando su quad quedó atascado en el fango del pantano, tal cual le sucedió poco después al todoterreno que apareció para rescatarlo. La historia, además, no quedó aquí, pues finalmente apareció el SEPRONA para dar parte del incidente y, suponemos, actuar contra el autor de esta salvajada haciendo que caiga sobre el mismo todo el peso de la ley. Aunque conociendo el poco peso que esta ley tiene en España nos tememos que todo se quede en agua de borrajas.





