21-10-08 Requiem por las últimas nutrias de las Tablas
Desde la pasada primavera los visitantes del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel se han visto obligados a dejar de realizar el popular Itinerario Rojo debido a la falta de agua de la Laguna Permanente. Este hecho lamentable, que no han querido publicitar desde la dirección del parque, ha sido fuente de diversos comentarios relacionados con la desecación de una de las zonas más productivas en aves y mamÃferos de todo el parque. De hecho, su consecuencia más luctuosa ha sido la práctica desaparición de la última población de nutrias que sobrevivÃa en lo que un dÃa fue el cauce del caudaloso Guadiana, hoy a 33 metros bajo tierra según las últimas mediciones. Este hecho coincide con la serie de avistamientos de nutrias que desde hace unos meses se vienen realizando en zonas limÃtrofes del parque nacional donde, por diversas razones, aún perduran buenos caudales de agua. De este modo las penúltimas nutrias del Guadiana han visto cómo se incrementan alarmantemente sus probabilidades de desaparecer debido a que han dejado de vivir en zonas protegidas para verse expuestas en pequeños enclaves donde campan a sus anchas pescadores de pocos escrúpulos (no los verdaderos pescadores, sino los que se dedican a ensuciar un dÃa tras otros todos nuestros rÃos y embalses) y auténticos desaprensivos cuyo máximo disfrute es la violencia hacia todo lo que se mueve. Una mala noticia que todos hemos de lamentar.
Como recuerdo queda esta imagen, tomada no hace mucho tiempo, de la hoy ya última nutria de las Tablas. Una imagen llena de nostalgia que nos hará recordar, una y otra vez, la maravilla que hemos vuelto a perder. Es el sangrante suma y sigue de un parque, las Tablas de Daimiel, que una vez fue el escenario más bello la PenÃnsula Ibérica y que hoy es la mayor vergüenza de la larga historia natural de España.





