¿Cómo visitar el Parque Nacional?
1-Visita guiada de 1/2 día a Cabañeros
2-Visita guiada de día completo a Cabañeros y las Hoces del Guadiana
3-Visita guiada de día completo a Cabañeros y las Tablas de Daimiel
Laguna Grande de Alcoba
Información útil para el visitante:
1- Introducción
2- Vida salvaje
3- El gran espectáculo: “la berrea de los ciervos”
4- Cabañeros, parte de guerra
5- Datos útiles
Introducción
Cabañeros, nacido como fruto de la última victoria de la sociedad española contra la sinrazón (ver Cabañeros, parte de guerra), es uno de los parques nacionales más extensos de España y al mismo tiempo uno de los más desconocidos. Alberga la mejor representación protegida de bosque mediterráneo ibérico, con protagonismo especial para la Raña, una gran llanura herbácea de 8.000 Hectáreas salpicada de encinas y despojada de matorrales que le ha valido el sobrenombre de “el Serengueti español” por su similitud paisajística con la llanura infinita Masai. Espacio repleto de vida, su visita no deja indiferente al viajero que se atreve a transitar por estos desolados parajes manchegos. Cabañeros mantiene la tercera mayor colonia de Buitre Negro del mundo (más de 160 parejas) y la mejor y más vasta representación de rapaces de la Península Ibérica, entre las cuales destacan varias parejas de Águila Imperial (la rapaz más amenzada de Europa), Águila Real e importantes números de Buitres Leonados, Águilas Calzadas, Busardos Ratoneros, Milanos Reales, Aguiluchos Cenizos, Elanios Azules, Gavilanes, Azores, Cernícalos y Culebreras Europeas.
Pero si las aves son uno de los elementos más destacados del parque, para el viajero amante de la naturaleza no pueden pasar desapercibidos los otros muchos, casi infinitos, valores del parque: grandes poblaciones de Ciervos, Jabalíes, Corzos y otros mamíferos, extensas sierras y montes cuarcíticos que oscilan entre los 700 y los 1.500 metros del Rocigalgo, la cima de los Montes de Toledo, y una gran riqueza forestal que incluye en los montes bosques de encinas, quejigos, alcornoques y rebollos, con manchas de tejos, serbales, madroños y arces. En las riberas de los ríos Estena y Bullaque podemos encontrar bosquetes muy bien conservados de fresnos, alisos, sauces, abedules y acebos. El brezo (7 bellísimas especies) y las jaras (10 especies) dominan las laderas del parque, mientras en las orillas de lor ríos, arroyos y turberas del parque podemos encontrar joyas como plantas atrapamoscas, helechos acuáticos y nenúfares (2 especies).
Destacan 9 especies de orquideas salvajes, la bellísima y venenosa peonía (endemismo ibérico) y las manchas de loros (Prunus lusitanica) y abedulares (Betula pendula subsp. fontuqueri) reliquias propias de bosques tropicales y boreales que han encontrado en Cabañeros sus últimos refugios ibéricos. Por su parte, el mundo casi invisible de los musgos y líquenes no deja de asombrar a los expertos con continuos descubrimientos.
Cabañeros ofrece por tanto un mundo lleno de alicientes naturales para el visitante, del cual la raña, la visita imprescindible del parque, es su paisaje más conocido. Pero Cabañeros es más, y otras visitas a priori menos interesantes, como a los ríos Estena y Bullaque, al arroyo de Gargantilla o a la cumbre del Rocigalgo, no dejarán indiferente a nadie, mostrando una naturaleza única que merece la pena conservar.
Vida salvaje
Un entorno extenso y privilegiado que ofrece oportunidades únicas para la contemplación de hábitats muy diversos y de sus innumerables especies: 900 especies botánicas (720 de plantas con flores) y 276 de vertebrados (198 de aves) que ofrecen al visitante la posibilidad de observar en la zona de la raña: Cigüeña Blanca, Buitre Leonado, Buitre Negro, Águila Real, Águila Imperial, Culebrera, Milano Real, Aguilucho Cenizo, Elanio Azul y Esmerejón, Grulla, Avutarda, Sisón y Alcaraván, Críalo, Buho Real, Mochuelo y Autillo, Abejaruco, Carraca, Alondra, Cogujada Montesina y Calandria, Collalba Rubia, Alcaudón Común y Real, Rabilargo y Gorrión Moruno. En las sierras y valles de Cabañeros podemos admirar además a la esquiva Cigüeña Negra, el Águila Calzada, Gavilán, Azor, Pito Real, Pico Picapinos, Chochín, Colirrojo Real, Curruca Capirotada, Curruca Cabecinegra, Curruca Mirlona, Carrasqueña y Rabilarga, Ruiseñor Bastardo, Zarcero Común, Papamoscas Gris, Mito, Pájaro Moscón, Trepador Azul, Agateador Común, Oropéndola y Arrendajo.
Por su lado, la gran diversidad de espacios acuáticos del parque albergan grandes poblaciones de anátidas y ardeidas, además de gran número de anfibios, reptiles y peces, de los cuales un 62% están amenazados a nivel mundial.
Nenúfares en el Bullaque
Entre los mamíferos destacan los millares de ejemplares de Ciervos (tanto en los montes y como en las rañas) y los grandes números de Corzos (en los Rebollares), Jabalíes, Zorros, Garduñas, Ginetas, Tejones y Nutrias. A destacar, por su singularidad y fragilidad, la gran abundancia de micromamíferos, como Musarañas, Musarañitas y Topillos Campesinos. Una impresionante riqueza natural para el mayor representante mundial del monte y bosque mediterráneo.
El gran espectáculo: “la berrea de los ciervos”
Con la llegada de las lluvias otoñales los grandes machos de los Ciervos bajan de las sierras desafiando a todos aquellos dispuestos a disputar su derecho a aparearse con los grandes harenes de hembras del parque. Su berrea, la música del atardecer, estalla por todo Cabañeros como la verdadera Sinfonía del Otoño, un espectáculo vibrante y atávico que nos traslada a un mundo y un tiempo que continua vivo siguiendo sus ciclos ancestrales y naturales.
Cabañeros, parte de guerra
1246, Cabañeros pasa a formar parte, como todo su entorno, del Dominio Señorial de la Ciudad de Toledo. En 1835, con el inicio de las desamortizaciones en España (expropiación y venta posterior de los grandes dominios de la iglesia), Cabañeros y toda la extensa comarca de los Montes de Toledo son vendidos constituyéndose así grandes fincas que van a pasar a dominar tan extensos territorios. Siglo XX, el paraíso olvidado, Cabañeros es privilegio de grandes terratenientes y de los pocos que se aventuran por estos parajes tan bellos como desconocidos en España. Su riqueza natural, un pequeño secreto de pocos conocido, es ocultada durante años por las autoridades nacionales, más dispuestas a favorecer los grandes intereses de los viejos propietarios y los aún mayores, y todavía oscuros, del Ministerio de Defensa. En 1982 este Ministerio culmina la compra de parte de la antigua finca de Cabañeros a la familia Aznar. Su objetivo: instalar el mayor campo de tiro (bombardeo aéreo) español, instalaciones que pasarían a ser usadas, además, por las fuerzas aéreas de la OTAN.
La polémica estalla en 1987: los ecologistas comienzan sus protestas y encierros, y los habitantes de los Montes se manifiestan en contra de un proyecto que, contra toda lógica, inicia sus primeros pasos con la decisión de instalar entonces el puesto de mando y seguimiento de las pruebas a realizar. Es entonces cuando comienza el gran desastre: ante la desorganización y tolerancia de los guardas dependientes del Ministerio de Defensa, bandas organizadas de furtivos comienzan el asedio de Cabañeros, y así, en apenas un año, la mayor parte de las especies cinegéticas de Cabañeros son diezmadas sin piedad. La ley de la selva y la confusión se instalan en el centro de la batalla. Por su parte, los ecologistas responden con estudios e informes que destacan la gran importancia de Cabañeros no sólo para España, sino para todo el mundo. Se conoce entonces la existencia de la segunda mayor colonia de Buitres Negros a nivel mundial, así como la enorme riqueza botánica y natural que alberga el espacio, como la presencia de bosques relícticos de las glaciaciones cuaternarias. La polémica salta a la prensa y los informes son aireados por todo el mundo. Los ecologistas y las asociaciones de defensa de Cabañeros redoblan sus esfuerzos y manifestaciones. En el mes de mayo, en un reportaje publicado en el diario El Pais, el entonces presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, José Bono, da a entender su posible oposición a que el proyectado campo de tiro se lleve a cabo. Mientras tanto, el Ministerio de Defensa contraataca y lanza el rumor sobre otras posibles ubicaciones del campo de tiro, para ello mueven la brújula y enfilan, directamente, hacia el Rincón de Anchuras, colindante con la finca de Cabañeros. Otros rumores, surgidos desde las trincheras de Defensa, apuntan a una posible compatibilización del campo de tiro con un futuro parque natural. Los expertos en aviación claman al cielo ante tamaño despropósito. En octubre José Bono es abucheado, pero el presidente responde con la afirmación de que Cabañeros será pronto Parque Natural.
A finales de 1987 Defensa considera la batalla perdida, aunque insiste en supretensión de instalar su famoso campo de tiro en Anchuras, proyecto que hasta el momento nadie se ha atrevido a llevar a cabo. En 1988 la Junta declara finalmente Cabañeros Parque Natural. En 1995 el gobierno de España eleva su protección a Parque Nacional. Una victoria sin paliativos de la razón.
Autor: Natura Indómita. Dic-2007.
Datos útiles
Distancia: 110 km. desde Almagro. 1 hora.
Localización: Términos municipales de Hontanar, Navas de Estena, Retuerta del Bullaque, Alcoba de los Montes, Horcajo de los Montes y Los Navalucillos. Provincias de Toledo y Ciudad Real.
Coordenadas: 39º 23’ 47’’ Norte (latitud) 4º 29’ 14’’ Oeste (longitud)
Superficie: 39.000 Hectáreas.
Figuras de Protección: Zona de Especial Protección para las Aves ZEPA (1988),
Parque Natural (1988), Parque Nacional (1995).
Estado de Conservación: Seguro.
Rutas: Excursiones de 1/2 día, Excursiones de 1 día, Observación de Aves, Viajes de empresa. Servicios de guía ornitológico..





