Espacios Naturales: Parque Nacional de las Tablas de Daimiel
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¿Cómo visitar el Parque Nacional?

1-Visita guiada de 1/2 día a las Tablas de Daimiel

2-Visita guiada de día completo a Cabañeros y las Tablas de Daimiel

3-La llegada de las Grullas

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white-headed-duck-natura-indomita.JPG Malvasía Cabeciblanca

Información útil para el visitante:

1- Introducción
2- Vida salvaje
3- El gran espectáculo: “la llegada de las grullas”
4- Auge y caída del espacio más singular de la Península Ibérica
5- Datos útiles

amanecer-desde-las-pasarelas-natura-indomita-1.JPG   Amanece en las Tablas

Introducción
Las Tablas de Daimiel, hoy en día y a pesar del alto grado de deterioro sufrido en los últimos 30 años, ofrece al visitante excepcionales posibilidades de observación faunística y de disfrutar en el marco de uno de los espacios más bellos de la Península Ibérica. Un programa de visita de medio día nos proporcionará, con un poco de suerte, cerca de 50 especies distintas de aves, amén de altas probabilidades de observar algunos de los mamíferos más grandes del parque como Zorros y, especialmente, Nutrias. Especies emblemáticas como la Garceta Grande, el Pato Colorado o la Garza Imperial nidifican en este bello espacio natural. Las pasarelas de madera que atraviesan las zonas inundadas del parque, a escasos metros de una abundante vegetación palustre (tarays, enea, masiega y carrizo) ofrecen además grandes posibilidades para el amante de las pequeñas aves de los humedales, como son los inquietos Mosquiteros, los Carriceros, los Ruiseñores de explosivo canto o los Escribanos.

tablas-daimiel-pato-colorado-natura-indomita.JPG   Pato Colorado

Otros espacios del parque y de sus alrededores, como alamedas, pastizales o los encinares de la centenaria Dehesa de Zacatena, brindan oportunidades de observar otras interesantes especies aladas, como las bellísimas Oropéndolas amarillas, Carracas de vivos azules, Pitos Reales, Papamoscas, Canasteras, Gangas Ibéricas, Sisones y Avefrías, aunque son los bosquetes de tarays (los mejores conservados en toda España) los que albergan mayor biodiversidad: Carboneros, Herrerillos, Petirrojos, Pechiazules, Jilgueros, Pinzones, Pardillos, Colirrojos Reales y Tizones, y grandes colonias de Gorriones Morunos, reinan en estas maravillas arbóreas.

pasarelas-de-las-tablas-2-natura-indomita.JPG     Las pasarelas

En las lagunas (las Tablas) los avistamientos de Martinetes, Avetorillos y, excepcionalmente, Avetoros son todo un reto para los mejores observadores de aves, así como la presencia de una abundante avifauna de limícolas entre la que destacan las maravillosas Avocetas y Cigüeñuelas. Pero las anátidas son, sin duda, las principales atracciones del parque: Ánsares Comunes, Tarros Blancos, Ánades Reales, Ánades Frisos, Cucharas Comunes, Cercetas Comunes, Porrones Europeos, Porrones Pardos y, más escasamente, Malvasías Cabeciblancas, hacen las delicias de los aficionados a la ornitología por la sorprendente cercanía con la que pueden ser observadas desde la bien cuidada red de pasarelas y observatorios del parque, las cuales nos introducen, literalmente, en el corazón de las Tablas. Para los muy aficionados a la ornitología hay también verdaderos tesoros a descubrir, como son los Búhos Chicos, los pequeños Carricerines Reales y los llamativos y sorprendentes Bigotudos.

young-long-eared-owl-natura-indomita.JPG      Búho Chico

Sin duda todo un placer para los sentidos. Mención aparte merece la serenidad del paisaje manchego visto desde las Tablas, sus increíbles amaneceres y sus rojizos atardeceres que tiñen con una increíble gama de colores los cielos de La Mancha. Las Tablas de Daimiel, la joya de lo que una vez fue La Mancha Húmeda, el último representante de un ecosistema a punto de desaparecer y el espacio protegido más amenazado y vulnerable de España, sobrevive hoy en día como una ilustre dama que sólo espera la más mínima oportunidad para mostrar al visitante toda la belleza de la que un día hizo gala. Una visita imprescindible en cualquier época del año.

martin-pescador-natura-indomita-1.JPG      Martín Pescador

Vida Salvaje
El más pequeño de nuestros parques nacionales y el más amenzado de todos, ofrece magníficas oportunidades para la observación de la vida salvaje: 270 especies distintas de aves han sido registradas en este bellísimo espacio, entre ellas Cigüeña Blanca, Cigüeña Negra, Avetorillo, Avetoro, Martinete, Garza Imperial, Ánsar Común, Tarro Blanco, Ánade Friso, Cerceta Pardilla, Pato Colorado, Porrón Pardo, Aguilucho Lagunero, Aguilucho Pálido, Cernícalo Común, Cernícalo Primilla, Elanio Azul, Rascón Europeo, Grulla, Ganga Ibérica, Cigüeñuela, Calamón, Archibebe Común, Morito Común, Fumarel Cariblanco, Búho Chico, Mochuelo, Autillo, Martín Pescador, Carraca, Pechiazul, Carricerín Real, Mosquitero Silbador, Papamoscas Gris, Bigotudo, Alcaudón Común, Oropéndola, Gorrión Moruno y Escribano Palustre. Observar Jabalíes, Zorros o las últimas Nutrias del Guadiana pescando es una experiencia que aquí podemos vivir y que será difícil de olvidar.

grullas-en-la-noche-natura-indomita-1.JPG      Grullas en la noche

El gran espectáculo: “la llegada de las Grullas”
Entre Noviembre y Abril las Grullas llegadas desde el norte de Europa (Alemania y los países escandinavos) constituyen uno de los mejores espectáculos del parque. Con las últimas luces del día, miles de Grullas surgen por el horizonte en sucesivas oleadas que rompen el silencio con sus escandalosas llamadas.

molino-de-molemocho-natura-indomita-1.JPG      Molino de Molemocho

Auge y caída del espacio más singular de la Península Ibérica
Las Tablas de Daimiel, humedal nacido del encuentro de dos ríos (el Cigüela de aguas salobres y el Guadiana de aguas dulces) constituyó durante más de tres mil años una isla de verdor en medio del adusto paisaje manchego, el hogar de decenas de miles de aves que todos los años nidificaban en sus riberas o se refugiaban en ellas ante la llegada del crudo invierno.

El masegar más extenso de Europa Occidental tenía cabida en este espacio que constituía además el mejor punto de cría en toda Europa de especies tan singulares como el Pato Colorado o la Garza Imperial, con una superficie inundada que algunos años llegó a sobrepasar las 2.500 Hectáreas. Sin embargo, en agosto del año 2006 esa superficie se había reducido dramáticamente a menos de 5 Hectáreas.

atardecer-desde-las-pasarelas-natura-indomita-1.JPG      Anochece en las Tablas

Esta es la breve historia de cómo en apenas 100 años el mejor humedal de la Península Ibérica pasó a convertirse en el mejor ejemplo de la peor gestión posible de un espacio protegido: Siglo XIX comienza su degradación ante la presión de los cazadores, que encontraban en las Tablas las mejores condiciones para practicar su lucrativa ocupación. En 1959, y ante la sobreexplotación de la caza, las autoridades prohiben la cacería de patos. Tres años más tarde la zona es incluida en el proyecto MAR, que citaba los 200 humedales más importantes en el mundo para el estudio y la protección de las aves y las marismas. Por aquellos años las Tablas daban sustento a más de 300 familias de Daimiel y Villarrubia de los Ojos que vivían de la pesca del cangrejo y otras especies piscícolas. En los alrededores de las Tablas se cultivaba arroz, dando sustento y trabajo a otros cientos de familias de las depauperadas tierras de La Mancha. En 1960, con la canalización de los ríos Guadiana, Cigüela y Záncara se da la primera gran estocada, aún no mortal, para la supervivencia de las Tablas. La segunda vendría en los años 70, con la transformación agrícola impulsada desde el régimen del general Franco que motivó el cambio en los usos agrícolas, sustituyéndose los cultivos tradicionales de secano por los de regadío. Esto supuso el inicio de la sobreexplotación del Acuífero 23 sobre el que se sustentan las Tablas y la definitiva pérdida del equilibrio que hasta entonces había reinado en el Parque.

ruta-por-la-dehesa-zacatena-francesc-monteverde.JPG      Dehesa Zacatena

Las presiones internacionales no se hicieron esperar, y en 1973 las autoridades españolas declararon Parque Nacional 1875 Hectáreas de las antiguas 2.500 que alguna vez albergaron un espacio que a juicio de los expertos contenía una “flora y fauna acuática que difícilmente encuentran comparación en toda Europa Occidental”. A la declaración de las Tablas como Parque Nacional siguió una cascada de reconocimientos (Reserva de la Biosfera en 1980, Humedal de Importancia Internacional RAMSAR en 1982, Zona de Especial Protección para las Aves ZEPA en 1988) y de actuaciones (Plan de Regeneración Hídrica, Plan de Compensación de las Rentas Agrarias, construcción dentro del parque de las Presas del Morenillo, de Puente Navarro, etc.) que trataban de paliar el desastre que se avecinaba con la sobreexplotación agrícola del Acuífero 23 y la completa desaparición de los aportes hídricos de los ríos Cigüela y Guadiana (que antaño nacía a 18 km. del parque, en el desaparecido paraje de los Ojos del Guadiana, y que hoy nace en el P.N. de Cabañeros gracias a los aportes del río Bullaque).

Los últimos intentos de salvar la situación del parque se produjeron en la década de los 90, con los trasvases de grandes caudales de agua desde las cabeceras del río Tajo, caudales que en gran parte se perdían en el trayecto y que, a la postre, sólo servían para postergar la definitiva muerte de las Tablas. Las últimas medidas para evitar este indeseable final han sido la instalación de grandes bombas hidraúlicas que todas las noches, cuando el parque se cierra a las visitas, bombean agua desde el Acuífero 23 (hoy a más de 30 metros de la superficie, cuando hace apenas 30 años el agua desbordaba las Tablas) manteniendo de cara a la galería la ilusión de un parque vivo aunque amenazado.

zorro-en-el-parking-natura-indomita.JPG       Un visitante insospechado

De este modo las Tablas han mantenido hasta la actualidad un mínimo de 20-30 Hectáreas encharcadas que ofrecen una vana posibilidad de esperanza para la futura supervivencia del parque. Sin embargo, lo peor aún estaba por llegar. En el verano de 2006, durante una de las mayores sequías padecidas en España, las bombas del parque dejaron de funcionar de repente durante el largo periodo de una semana. A la desesperanza ya instalada en los corazones de todos los que amamos este espacio tan especial de La Mancha siguió el drama desgarrador de observar como durante 7 días la superficie encharcada del parque se esfumaba hasta quedar reducida a una charca maloliente de apenas 4-5 Hectáreas, un espacio más pequeño que muchos de los lagos artificiales de cualquiera de nuestras ciudades. El parque parecía haber muerto.

tablas-daimiel-crepusculo-natura-indomita.JPG      Lo que una vez fue

Hoy en día, tras tantos avatares, la gerencia del parque se aferra al Plan Especial del Alto Guadiana (último intento por frenar las consecuencias del desastre que ha convertido La Mancha Húmeda en un completo cataclismo medioambiental) para pregonar que las Tablas de Daimiel aún no están muertas y que todavía existe una posibilidad para su supervivencia. Mientras ese día llega, disfrutemos con lo poco que nos ofrece el parque, sin duda, y a pesar de todo lo pasado, mucho más de lo que uno puede esperar. Toda una sorpresa.

Autor: Natura Indómita. Dic-2007.

un-parque-lleno-de-sorpresas-natura-indomita-1.JPG      Un parque lleno de sorpresas

Datos útiles
Distancia: 35 Kms. desde Almagro. 30 minutos.
Localización: Términos Municipales de Daimiel y Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real).
Coordenadas: 39º 8’ 45’’ Norte (latitud) 3º 42’ 27’’ Oeste (longitud)‏
Superficie: 1.928 Hectáreas
Figuras de Protección: Parque Nacional (28/06/1973), Reserva de la Biosfera, Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), Humedal de Importancia Internacional RAMSAR.
Estado de Conservación: En Peligro Crítico.
Rutas: Excursiones de 1/2 día, Excursiones de 1 día, Observación de Aves, Viajes con niños, Viajes de empresa, Servicios de guía ornitológico, Programas Alternativos.